Juan Ruiz de Alarcón nacido en la
ciudad de Taxco, Guerrero, el año
de 1581, Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza
fue descendiente de una ilustre familia
española, radicada en la Nueva España.
Sus padres fueron Pedro Ruiz de Alarcón,
oriundo de la nobleza de Cuenca, y Leonor
de Mendoza, emparentada con la poderosa
familia de los Mendoza. Realizó sus
estudios de jurisprudencia en la Real y
Pontificia Universidad de la ciudad de México,
y en 1600 viajó a España para
graduarse dos años después
como bachiller de cánones, en la
Universidad de Salamanca.
Cursó estudios de abogacía
en la Real y Pontificia Universidad de la
Ciudad de México y a comienzos del
siglo XVII viajó a España
donde obtuvo el título de bachiller
de cánones en la Universidad de Salamanca.
Trabajó un tiempo como abogado en
Sevilla (1606) y regresó a México
a terminar sus estudios de leyes en 1608,
en el mismo barco en que iba Mateo Alemán.
Se graduó en México y opositó
sin fruto a varias cátedras.
En 1614 volvió de nuevo a España
donde trabajó como relator interino
del Consejo de Indias y se dedicó
a la producción literaria. Fue amigo,
y tal vez colaborador, de Tirso de Molina.
Era una persona deforme: contrahecho, jorobado
de pecho y espalda; pelirrojo y barbitaheño
(lo que era un baldón en una época
en que se suponía que Judas lo había
sido), aparte de ser de muy baja estatura,
lo cual le hizo blanco de numerosas burlas
y críticas de escritores contemporáneos
como Francisco de Quevedo (quien le llamó
"Corcovilla"), Félix Lope
de Vega y Pedro Calderón de la Barca.
Al morir gozaba de una posición económica
desahogada.
Ejerció su profesión en la
ciudad española de Sevilla y en 1608
regresó a la Nueva España
donde retomó sus truncos estudios
para graduarse como licenciado en leyes.
Años después, en 1614, se
estableció de nuevo en España,
en la ciudad de Madrid, donde se dedicó
a la actividad literaria. Durante algún
tiempo se desempeñó como relator
interino del Consejo de Indias y en 1633
alcanzó la propiedad del puesto.