"San Margarito" (1889-1927)
Martirizado durante la persecución
religiosa el 12 de noviembre de 1927, en
Tuliman, Guerrero.
El día 22 de febrero de 1899 en la
bella ciudad de Taxco, Gro. , Nació
el niño Margarito. Sus padres, el
Sr. D. German Flores y la Sra. Mercedes
García de Flores pobres pero nobles
y profundamente cristianos.
A la edad de 6 años, fue inscrito
en la escuela oficial de la ciudad donde
mostró desde luego un talento muy
despejado junto con una extraordinaria aplicación
logrando excelentes calificaciones. En sus
ratos gustaba mucho de dedicarse a la escultura
y a la pintura. Como sus padres eran pobres
ya a esa edad de 12 años, habiendo
terminado su primaria, entro a una casa
comercial de la ciudad. A la edad de 14
años manifestó a sus padres
el deseo de ingresar al seminario de Chilapa,
sus padres le dijeron que no les era posible
sostenerlo en ese plantel por falta de recursos
económicos, él entonces acudió
a la oración rogándole a dios
que le concediera esa gracia, busco bienhechores
entre algunos sacerdotes y superada así
esa dificultad, a la edad de 15 años
pudo ingresar al seminario con gran regocijo
en su corazón. En el seminario se
distinguió desde luego por su buena
conducta, aplicación al estudio y
notable aprovechamiento, mereciendo así
el aprecio de sus maestros, menciones honoríficas,
diplomas y medallas. Desplegó mucho
celo por la salvación de las almas,
especialmente por medio de la catequesis
de niños y adultos. Así mismo,
logro fundar en Chichihualco el colegio
“Nicolás Bravo”.
De ahí se trasladó como párroco
a Tecalpulco; por esos días estalló
la persecución religiosa de 1926
y con ese motivo el padre Margarito tuvo
que permanecer varios días escondido
en las montañas inmediatas, careciendo
de abrigo y de hasta los alimentos necesarios,
hasta que disfrazado pudo llegar a la casa
de sus padres en Taxco.
A principios del año 1927 con gran
cautela y peligra logró arribar a
la ciudad de México; durante su permanencia
en la capital, colaboró de alguna
manera a la solución del conflicto
religioso y al mismo tiempo atraído
por su afición a la academia de S.
Carlos con el fin de perfeccionarse en ese
arte, a pesar de sus precauciones, en el
mes de junio fue hecho prisionero con otros
compañeros de la liga nacional de
la defensa religiosa y recluido en los sótanos
de la inspección general de policía;
creyendo que se aproximaba su martirio oraba
con mayor fervor y aun así apostolado
entre los demás reclusos. Sin embargo,
como no se había llegado la hora
de su sacrificio, una buena familia que
a la vez era amiga de la esposa del Gral.
Roberto Cruz, jefe de la policía,
obtuvo su libertad a fines del mes de julio
y así el padre permaneció
en la capital ejerciendo ocultamente su
santo ministerio.
En el mes de octubre de ese mismo año
1927, un día antes de salir para
Chilapa, celebro devotamente una misa por
la salvación de México, ofrendando
al mismo tiempo su vida para ese mismo fin,
si así fuera del grado de dios. Al
día siguiente emprendió a
píe cargando sus maletas, su viaje
a Chilapa; después de grandes fatigas
logro llegar a esa ciudad y pasados unos
días, sus superiores le ordenaron
hacerse cargo de la parroquia de Ate nango
del Rió y allá se dirigió
enseguida el obediente sacerdote; al pasar
por Tuliman al darse cuenta el comisario
del lugar el no sabía el camino para
Ate nango le proporciono una guía
que lo acompañara; al llegar Atenango
del Rió, habiendo allí federales
que aprendieron al reconocerlo como sacerdote
aprendieron también al guía
dizque por el crimen de haberlo acompañado,
como este manifestó que había
sido enviado por el comisario de Tuliman,
ya en calidad de prisioneros llevaron a
pie tanto a el cómo padre a aquel
poblado y enterados de que ciertamente de
que el comisario había enviado al
guía a este lo dieron libre al comisario
lo condenaron a muerte y de hecho lo ejecutaron,
después del padre.
Cerca de las 11 de la mañana del
12 de noviembre de 1927, el padre Margarito
fue conducido de la comisaría donde
lo tenían hacia el templo del lugar
y entonces el teniente encargado de la ejecución
le dijo eligiera el lugar preciso para morir
y el padre se encamino serenamente hacia
la esquina de la espalda del templo solicito
unos breves momentos para hacer su ultima
oración en la tierra y habiéndole
concedido esa gracia, la hizo de rodillas
y al terminarla, habiéndose puesto
de pie, una tremenda descarga lo privo de
la vida mortal para iniciarlo, como lo creemos,
en la vida inmortal y gloriosa del cielo,
premio de los mártires. Tres horas
permaneció el cadáver del
padre donde había caído muerto,
el pueblo fiel hubiera querido recogerlo,
velarlo y darle cristiana sepultura pero
no se atrevió por temor a la soldadesca
asesina, fueron los mismos soldados los
que por orden de su jefe lo llevaron arrastrando
al panteón del lugar y lo sepultaron
en el puro suelo. Recuerda en puebla que
llegado el tiempo de aguas, cayendo estas
en abundancia por todos los alrededores
donde ya se veían crecer las milpas
en Tuliman no les llovía absolutamente
nada.
Con esto un anciano reflexionó y
pensó que esa sequía podría
ser un justo castigo del señor por
no preocuparse de dar un entierro conveniente
al padre mártir, enseguida, siguiendo
esa opinión mandaron a hacer una
caja y con las debidas precauciones fueron
al panteón para exhumar el cadáver
del padre y... grande fue su sorpresa cuando
al descubrirlo vieron que aun manaba sangre
viva a pesar de los meses que llevaba sepultado
a raíz de la tierra. Entonces con
grande cuidado y santo respeto colocaron
la caja, lo llevaron al templo y le dieron
sepultura en el presbítero al lado
del evangelio se dice que desde los precisos
momentos en que terminaron de darle santa
sepultura al padre en el templo, como si
fuera un premio del señor a esa buena
obra, comenzó a caer en abundancia,
el agua, en sus tierras, siguió un
buen temporal y tuvieron en Tuliman muy
buenas cosechas.
En el año de 1945, los restos del
padre Margarito fueron trasladados por sus
familiares a la ciudad de Taxco y colocados
en la capilla del Señor de Ojeda,
mientras su alma heroica esperamos fundadamente
que se encuentre en el cielo acrecentando
el glorioso coro de los mártires
.